La FDA exige que los genéricos funcionen igual. Tu cartera notará la diferencia.
Elegir genérico en vez de marca es la forma más fácil de recortar costos de recetas — a menudo 80% o más. Esto es lo que realmente estás eligiendo.
Un medicamento genérico contiene el mismo ingrediente activo, misma concentración, misma forma que el original de marca. La FDA exige que sean "bioequivalentes" — que funcionen igual en tu cuerpo. Lo que puede variar: ingredientes inactivos (rellenos, colorantes), forma y color de la pastilla.
Los genéricos existen porque las patentes vencen. Cuando eso pasa, otros fabricantes pueden producir la medicina, y la competencia desploma el precio.
El formulario de tu plan organiza los medicamentos en niveles. Los genéricos van en el Nivel 1 con el copago más bajo (a menudo $5–$15). Las marcas van en niveles altos ($40–$100+), y algunos planes usan coseguro en los niveles superiores — un porcentaje de un número muy grande.
Unos pocos medicamentos tienen "índice terapéutico estrecho" — pequeñas diferencias importan (algunas medicinas de tiroides, epilepsia y anticoagulantes). Si tu médico insiste en la marca por una razón clínica específica, escúchalo. Para todo lo demás, el genérico es la opción inteligente.
Misma medicina, fracción del precio. Pide el genérico cada vez — y si una marca te está costando una fortuna, pregunta si existe una alternativa genérica en la misma familia.