El mismo plan exacto, sin el subsidio del empleador. Caro — pero a veces es exactamente la jugada.
COBRA es la ley federal que te permite conservar exactamente el mismo plan de salud de tu empleador después de dejar el trabajo (o reducir horas) — normalmente hasta 18 meses. La trampa: pagas todo.
Mientras trabajabas, tu empleador pagaba una parte grande de la prima — a menudo 70–80%. Con COBRA pagas la prima completa más un 2% administrativo. El plan que te costaba $150 por quincena puede volverse $700+ al mes. El shock es real y es lo primero que hay que saber.
Como la elección es retroactiva, puedes esperar sin inscribirte: si los 60 días pasan sanos, nunca pagaste nada; si algo grave sucede en la ventana, eliges COBRA, pagas las primas retroactivas, y estás cubierto desde el día uno. Es un seguro de "solo pagar si lo necesitas" durante dos meses — completamente legal.
Si estás sano y el hueco es largo, el Mercado de ACA casi siempre gana: con el ingreso reducido, los subsidios pueden dejar un plan comparable en una fracción del precio de COBRA. Compara ambos números antes de firmar nada.
COBRA = continuidad perfecta a precio completo. Compárala contra el Mercado con subsidios, usa la ventana retroactiva de 60 días con inteligencia, y elígela cuando la continuidad del tratamiento valga el precio.